Ana María Mailloles (50) es la nueva Presidenta de la Comisión Directiva de la Cámara de Comerciantes, Industriales y Afines de Del Viso.
Nació en Rosario (Santa Fe), donde vivió hasta los 4 años; luego, junto a su familia, se mudó a Buenos Aires.
“Soy rosarina y a mucha honra, hincha fanática de Rosario Central”, sonríe y se entusiasma mientras en la esquina de Valentín Gómez y Madero, se amontonan los autos y la gente no para de cruzar por la puerta de la oficina de la Cámara.
Ana María es la mayor de tres hermanas y un varón, vivió durante muchos años en Martínez. “Alquilando hasta que mis padres, con mucho esfuerzo compraron un terrenito y se empezó a edificar, al principio dormíamos todos en una misma pieza”, hace memoria de los tiempos de su infancia.
Madre de una hija, Analesa Lorena, “Lisi, ella es mi lucecita”, dice sin ocultar la emoción.
Desde hace más de veinticinco años vive en el barrio Devicenzo Chico de Del Viso.
“Mi hija tenía tres meses cuando nos mudamos, vivíamos en un departamento de Vicente López y un domingo salimos con mi marido a tomar mate pensando en el verde y la crianza de nuestra beba”.
Así fue como llegó hasta Del Viso por la ruta Panamericana que obviamente era otra cosa.
“Vimos un cartelito muy pequeño que decía: ‘Se vende’, en el fondo se veía el techo de un chalecito a estrenar, al momento dije: -Este es mi lugar en el mundo-”, recuerda con lágrimas en los ojos. “Te lo digo y me emociono porque amo profundamente este lugar”.
Después la vida siguió, el matrimonio no funcionó, pero ella se quedó en Del Viso. El recorrido de su historia la llevó a viajar por Europa y conocer toda la Argentina.
“Trabajé muchos años para Melita, una empresa de filtros de café, entré como promotora y al año ya era Supervisora de Personal”.
Es Maestra de escuela y de Jardín de infantes, Profesora de Gimnasia y Lic. en Gestión y Administración de Empresas.
“Actualmente estoy haciendo un post grado, me separé de muy joven por eso aprendí a hacer de todo; me acuerdo que una vez compramos una panadería con mi hermana “La Barranca de Olivos”, estaba en esa ciudad, amé mucho ese trabajo pero era agotador”. Su experiencia laboral también incluye un tiempo de gestora en Adalco Propiedades.
Hoy la vida le da la oportunidad de aportar su granito de arena desde una de las instituciones más antiguas de la ciudad: la Cámara de Comerciantes.
“Cualquier aporte que pueda hacer para el crecimiento del comercio local será bienvenido, pero si tengo que soñar, me gustaría que algún día la Cámara tenga su sede propia”.
Las mujeres trabajan, ocupan puestos claves en el desarrollo de nuestras comunidades. Su fuerza y empuje nutre y consolida el entusiasmo de quienes intentan organización y progreso. Madres, esposas, amas de casa, gerentes, vendedoras, presidentes, ellas saben que sin esfuerzo no se consigue mucho. Será por eso que dan pelea y no bajan los brazos.
“Si tuviera que volver atrás no cambiaría nada, he viajado, siempre trabajé, soy una mujer sencilla que respeta y le gusta que la respeten, estoy bien conmigo misma y mirá vos, me llegó el momento de estar al frente de una institución, y lo voy a hacer con todo el amor del mundo”, comparte Ana María, rosarina de nacimiento que eligió Del Viso como su lugar en el mundo.