Participación vecinal

“Con los años, muchos jefes distritales y comisarios comprendieron que la participación vecinal no tiene que ver con perseguir a nadie”, indica Liliana Alfaya.

“La inversión más importante es la prevención”

Más patrulleros y dividir a Del Viso en cuatro cuadrículas y no dos, como sucede actualmente, es el reclamo más fuerte de la presidente del Foro de Seguridad local.



Liliana Alfaya (46) es médica y presidente del Foro de Seguridad de Del Viso.

Según sus palabras, desde chiquita sintió que quería aliviar el dolor de la gente, por eso siguió la carrera de Medicina. Trabajando duro con mucho esfuerzo, viajando de La Matanza a la sede de la UBA, en Capital Federal, durante 6 años.

“Pero valió la pena, nunca voy a olvidar el día que egresé, le pedí al Decano que sea mi padre trabajador quien me entregue el diploma”, comparte emocionada.

Y así fue. Roque Alfaya, ex delegado gremial y ex detenido en la última y nefasta dictadura militar, entregó el certificado a su hija doctora.

Luego, llegó el tiempo de la familia propia y junto a su compañero desde la facultad, tuvieron cuatro hijos.

“Tres nenas y un varón, hermosos, son los soles de nuestra vida”, comparte.

-¿Cómo fue su arribo a Del Viso?

-Un verano, con tres matrimonios amigos alquilamos una quinta en La Lonja para pasar un mes de vacaciones; la pasamos bárbaro. Al año siguiente alquilamos en Del Viso ya nosotros solos, y nos encantó, así que decidimos mudarnos, esto fue en el 93, al poco tiempo nació mi segunda hija.

Ya en 1995 pudieron comprar una casa, con ayuda de un crédito hipotecario a 10 años. Y en el 2003 (aprox.), “a raíz de una ola de inseguridad muy grande que hubo”, decidió participar en los foros vecinales que empezaban a tomar forma en los barrios.

“Con un grupo de seis o siete vecinos fuimos a la comisaría de Del Viso, y para sorpresa de todos, no había ningún patrullero, el panorama era realmente dramático”.

Por supuesto era imposible cumplir las mínimas demandas de los vecinos. “Ni siquiera el patrullaje preventivo”, indica.

Veinte días después de esa reunión, se produce un cambio de autoridades y asume como Ministro de Seguridad Arslanian.

“Llamamos al 110 para pedir una audiencia, nos atendieron y mandaron un colaborador suyo para conocer la realidad de la comisaría local”.

Paralelamente a esto, se reactiva a nivel provincial un viejo Proyecto de Ley del propio Arslanian: los Foros Vecinales de Seguridad, “que contemplaban su formación por comisarías e instituciones y ONGs de cada localidad, eligiéndose tres autoridades: Presidente, Vicepresidente y Secretario, entre los vecinos”.

En esa primera etapa tuvieron un fuerte apoyo.

“Entendiendo que las políticas públicas necesitan de la participación vecinal y no temiéndole a eso, como les pasa a muchos funcionarios que verbalmente apuestan a que la gente se organice, pero luego trabajan para que no se produzca, porque la gente organizada demanda, controla, puede volcar ideas y propuestas, y no todos los funcionarios tienen esa apertura para poder visualizar lo que es positivo para su gestión”, asegura con firmeza.

Después de 30 años de democracia, el imaginario colectivo hacia la Policía Bonaerense, todavía genera escozor en los vecinos, para participar, criticar y contar lo que ven.

“Pero como ciudadanos y sin ser profesionales de la seguridad, lo que podemos aportar son propuestas que el criterio común nos dicta, viables o no viables. Lo que nadie puede quitar es la motivación de transformar la bronca, la impotencia que uno siente, o la tristeza por los hechos que ocurren, en cambios concretos para una mejor calidad de vida”.

Por eso, según refiere, el primer contacto de los vecinos son las comisarías, lo cual implica que las mismas cuenten con personal y equipamiento necesario para llevar adelante, sobre todo, el cuidado preventivo.

“El vecino lo único que quiere es que la Policía los cuide y eso quiere decir que esté presente en la calle, con los patrulleros y la cantidad de personal necesarios, con policías tranquilos con su ingreso económico para que no estén pendientes de hacer horas privadas en otros lados, y que estén bien capacitados”, subraya.

“Para nosotros la inversión más importante es la prevención, comprendimos muchas cosas que hacen al funcionamiento y las distintas responsabilidades políticas de quienes conducen a la institución, pero también seguimos haciendo el control de gestión policial, porque entendemos que todavía hay mucho por mejorar”.

La ciudad ha crecido, tiene vida nocturna y los fines de semana su población se duplica.

“Queremos que la gente venga a Del Viso, queremos el crecimiento y la inversión, pero todo eso tiene que estar acompañado de un grado de seguridad que hoy todavía sentimos que no está ni cerca del ideal, no tanto por ineficiencia de los efectivos que trabajan en la localidad, sino porque carecen del equipamiento necesario”.

En el 2009, Liliana fue concejal electa hasta el 2013. Actualmente, es presidente del bloque justicialista y de la comisión de seguridad.

“Si todo el tiempo estamos criticando a quiénes llegan y no nos comprometemos nosotros, que creemos que podemos hacer distintas las cosas, no somos coherentes, la lealtad al proyecto que adhiero no es sinónimo de obsecuencia, al contrario, es libertad de pensamiento y ser frontal a la hora de esgrimir mis argumentos”. Fin de la charla.