Pablo Mengoni (24), María del Rosario Correa (21) y su hijita Zoe (2), perdieron todos sus bienes en un incendio que devoró su casa.
Un sábado de febrero se llevó
a cabo una peña folclórica a
beneficio, en la mítica cancha
de bochas del Club Unión de Presidente
Derqui.
Músicos, parejas de bailarines,
juventud de alfarería, todos reunidos
para colaborar con la joven familia que
sufrió el incendio de su casa ubicada en
el barrio Toro, en Dinamarca 838.
“El fuego empezó a las 7 de la mañana
del 1 de enero, supuestamente con
un corto en el termotanque eléctrico,
nosotros estábamos adentro durmiendo,
abrieron la puerta desde afuera y
logramos salir”, describe Pablo.
Rosario, envuelta en una sábana,
protegió a su hija Zoe. Además de
terribles quemaduras, la madre inhaló
humo y tuvieron que hacerle una traqueotomía.
“Estuve una semana en Terapia y
cuatro días inconciente”, dice ella.
“Yo tengo el 40 % del cuerpo quemado,
los dos brazos y la espalda, porque
salí último, prácticamente con el fuego
atrás mío, no quedó nada de la casa”,
sentencia el joven padre.
Se desprenden pañuelos de las
zambas, las chacareras salpican risas y
sueltan gallos las cuecas, mientras los
aplausos de la gente agradecen desde
las mesas. La joven familia también, especialmente a Don Ata, las hermanas
Quinteros, el Ballet Raíz y Patria,
María Belén Arotce, Gustavo Trindade
y todos los artistas que participaron,
familiares, amigas y desconocidos
que se acercaron para dar una mano
y colaborar.
Rosario y Pablo se conocen desde
hace 7 años, a los pocos meses se pusieron
de novios y desde entonces están
juntos, en las buenas y malas.
“Catorce días estuvimos internados
en el Hospital Mitre”, comparten.
-¿Qué andan necesitando chicos?
-Materiales, para empezar de nuevo,
ladrillos, cemento, arena, lo que sea.
Así, aquellas/os que quieran colaborar,
que puedan y deseen colaborar, pueden
llamar al teléfono 02322-488153,
02322-15-578910 (celular) o dirigirse
personalmente a Australia 436.
-Después de una situación así, ¿cuál
es la sensación que queda?
-Yo sentí bronca, pero ver ahora a
tanta gente que no nos conoce y nos
ayuda, nos hace bien-, dice ella.
-En ese momento, cuando vi a mi
señora y a mi hija afuera ya no me
importó más nada, ahora pienso en las
veces que fui un poco pretencioso y hoy
estoy con ropa que no es mía, sin querer
dar ningún consejo a nadie, el que tiene
poco que lo cuide y el que tiene mucho
que lo valore-, dice Pablo al final de la
entrevista.