Justo a tiempo


Cinco baños, diez aulas, cocina nueva, patio interno y externo, garage, lo único que falta es el mobiliario. La Ecuela Especial Nº 502 ubicada en Presidente Derqui, estrenó edificio. Más de cien alumnos festejaron el regreso.


La inauguración contó con la presencia del director general de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires Mario Néstor Oporto.

“Hace varios años que se está construyendo; en una primera etapa trabajaron en el fondo mientras nosotros seguíamos dando clases en la escuelita vieja adelante, después estuvo habitable la parte de atrás y nos mudamos, pero este es el primer año que llegamos y vimos la escuela terminada, estamos muy contentos y disfrutándola, toda adaptada para sillas de ruedas, muy buen trabajo”, declaró la profesora de música vecina de Pilar, Angélica Quatrín.

Niñas y niños con capacidades especiales felices. Pasillos repletos de gente y funcionarios públicos locales junto a consejeros escolares encolumnados en el desgastado ritual de las fotos.

“Nos han entregado el edificio nuevo, con la obra finalizada. Estamos muy contentos, hace muchos años que esta escuela viene funcionando en un edificio viejo, deteriorado por el paso del tiempo y que no tenía las adaptaciones que tiene este nuevo establecimiento para los chicos con discapacidades motoras como tenemos”, dijo con entusiasmo Silvia, preceptora de la 502.

Más de cien alumnos con diversas patologías, retardo mental leve, moderados, multipatologías, irregulares motores, hemipléjicos, etc. Asisten cada día al lugar.

Ubicada en el corazón del popular barrio Monterrey de Presidente Derqui, la Escuela Nº 502 recibió con alegría el comienzo de clases del 2010. Aún resta la llegada del mobiliario adecuado y la comunidad del Partido de Pilar espera también, con ansiedad, la construcción de nuevos establecimientos educativos del nivel secundario, carentes en todo el Distrito. Especialmente en Del Viso, donde hay una sola escuela para cubrir la demanda de toda la localidad, y en el barrio La Alborada (Derqui), lugar donde encontró la muerte la docente Sandra Almirón. Allí los jóvenes menores de edad residentes del lugar deben caminar más de 40 cuadras para completar la educación básica.

Se espera de los responsables del área educativa, especialmente el Concejo escolar de Pilar, un mayor compromiso con el futuro, con los jóvenes y con la historia. Sin visión no hay esperanza. Sin trabajo no se puede construir porvenir. Sin educación, el destino es apenas una nube negra que acerca tormentas de hambre y violencia, muerte e inseguridad.