Buenos vecinos

Turbo, Alejandro y Diego, ellos y Daniel Sambrana le dan vuelo a las palabras y facilitan el encuentro, desde el barrio San Atilio.

FM Tinkunaco, una historia que merece ser contada


En el corazón de San Atilio, cruzando el arroyo Pinazo, existe una radio que es la voz de los que no tienen voz. Lamentablemente sufrió un atentado que casi la saca del aire.

“Tinkunako” en quechua quiere decir “Encuentro”. La radio tiene 12 años y es la voz de miles de vecinas y vecinos de la zona.

“Nosotros estamos en el 2do piso del Centro Comunitario Belén, donde pasan más de 200 chicos por día a comer y estudiar, nos rodean los barrios del Plan Federal de Viviendas Habitacionales”, dice Alejandro Leguizamón, movilero y colaborador de la radio.

Para Leonardo Díaz, alias “Turbo”, la FM 107.3 Mhz es su segunda casa.

“Tinkunaco apareció como un modo de contención para los pibes del barrio, tanto en San Atilio como en Urquiza, antes no teníamos donde poder expresarnos”, asegura.

Autogestión, ayuda de otras organizaciones, subsidios y la calidad humana de quienes llevan adelante el proyecto, hicieron y hacen posible su funcionamiento. Pero en marzo sufrieron un atentado.

“El 3 de marzo forzaron y violentaron las puertas y se llevaron consolas, equipos de transmisión, computadoras y grabadores, fue un golpe durísimo para nosotros”, se suma Diego Maineti, conductor del noticiero Encuentro con las noticias 2da edición y Latinoamérica Vive.

“Casualmente días antes de los robos, hubo denuncias concretas de vecinos que se acercaron por la falta de cobro de los Planes Veredas”, advierte Alejandro.

“Estamos en el medio de un proceso muy importante de integración, San Atilio no es muy grande en su estructura de barrio y aparecieron 2.000 familias de golpe, esto es una explosión y los punteros políticos muchas veces se abusan”, denuncia Diego.

Efectivamente, el crecimiento demográfico de los últimos 3 años cambió totalmente la idiosincrasia del lugar.

“El barrio Favaloro empezó a construirse en el año 2006, son alrededor de 2.200 casas y se están por terminar 500 más”, señala Turbo.

A los pocos días de sufrir el primer robo y pudiendo obtener nuevamente los equipos para seguir en el aire, gracias a la gente del barrio y la ayuda de la Red Social Encuentro, intentaron forzar nuevamente la entrada, pero sin éxito.

“Tampoco se llevaron nada del Hogar Belén, por eso manejamos la hipótesis de un atentado, venían directamente a la radio”, indica con firmeza Diego.

San Salvador y Carabobo, calles de tierra intransitables cuando llueve, allí la gente de la FM Tinkunaco 107.3 Mhz le da pelea a la vida y elige ser un espacio de expresión, comunitario, donde todos tengan la oportunidad de transmitir sus puntos de vista. Contacto [email protected] y 011-15-66905002 (celular de la radio).


Centro Comunitario Belén

Una mujer que se puso de pie y hace 20 años coordina este Centro Comunitario donde pasan más de 200 chicos por día.

Un lugar donde se puede soñar


El Centro Comunitario abre sus puertas de lunes a viernes de 7.30 de la mañana a 17.30 horas.

“Empezamos con chiquititos de 4 y 5, y con los años se fue ampliando. Hoy tenemos desde Sala de bebés (Casa del niño y maternal) hasta un grupo de jóvenes de 13 y 14 años, en total vienen unos 200 chicos a comer y estudiar”, señala Ramona Izaurralde (64), madre de tres hijos: Daniel (periodista), Alicia (Psicóloga Social) y Analía (Docente). Ella, hace 25 años que trabaja en el lugar y desde hace 20 es la coordinadora.

“Esto es como mi vida, no me imagino trabajando en otro lugar, yo nací en la Pcia. de Santa Fe, me crié en el Chaco y después llegué a Buenos Aires. Acá mis primeros trabajos fueron en fábricas, después pasé a ser ama de casa y después empecé a trabajar en el Centro, llegué por una necesidad y me enamoré del proyecto”, dice.

Hace 25 años a Ramona la ayudaron a ponerse de pie y enfrentar la vida, hoy ella devuelve un poco de lo que el Hogar le dio.

“Lo que tratamos de transmitir acá a los pibes es que se puede soñar”, sostiene emocionada mientras en los pasillos las madres andan con sus hijos a cuestas.