Los ángeles están quietos en la sala de luces tenues antes de dar paso al festival folklórico que se anuncia, integrado por la comunidad del Centro Cultural Boliviano “Caporales Amanecer”, la colectividad Jujeña “Sin Fronteras”, el “Ballet Iruya” del Prof. Juan Carlos Lucero y las guitarras y voz de Eduardo Rojas y su conjunto.
Así, la pintura de Bautista Garciarena, joven expositor, compuesta por personajes imaginarios representados con fuertes contrastes y una línea que los envuelve entre luces y sombras, engalanó las paredes del lugar.
Las aladas figuras que habitan en las sombras nocturnas, me llevan a pensar que el protagonista de la obra, es ese otro espacio que tiene la fuerza de la ausencia del no ser ni existir.
Desde la apariencia de los seres que imagina, su pincel logra tocar el interior y la esencia del objeto a representar, como si no le bastara su leve presencia en el espacio imaginado.
Su contenido temático se inspira en el silencio como punto de partida y en el trazo de la línea que atraviesa la tela blanca y se deja llevar intuitivamente por una nueva forma.
Entre colores y pausas, el salón dio paso a las niñas vestidas en sus trajes típicos y los representantes de la Comunidad Boliviana, que entonaron el himno conmemorando su independencia. En zambas a Derqui, estuvo Bottani y González.
En un clima de música y bailes norteños, la Colectividad Jujeña representó el tributo a la "Pacha Mama".
La noche también contó con la presencia del Prof. Juan Carlos Lucero y el "Ballet Iruya". Y para terminar, Eduardo Rojas y su conjunto, cantando unas chacareras con el público bailando con gran entusiasmo.
A través de los artistas se expresan los pueblos. En sus obras aparecen plasmados los dramas, sueños y esperanzas que demuestran que más allá de las diferentes costumbres, los grandes temas y conflictos son los mismos.
Los pueblos se identifican a partir del hecho artístico que los acerca haciendo que superen las barreras que les impone el individualismo.
En estos tiempos de crisis, el arte es un instrumento válido para superar los desafíos de la época. Alimentando y enriqueciendo la imaginación. Y abriendo un camino mejor y mucho más solidario hacia el otro.