Escrita e interpretada por Eduardo Pavlosvsky,
dirigida por Norman Briski, se presenta todos los viernes de mayo a las 21 hs. en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Av. Corrientes 1543.
En la sala que lleva el nombre del poeta Raúl González Tuñón, se presenta esta joya del teatro, escrita y protagonizada por el padre del psicodrama, Eduardo “Tato” Pavlosvsky, referente indiscutible de la cultura nacional.
“El teatro es un fenómeno muy sano, calculá que yo tengo 77 años y a esta obra la estrené en el 81 a sala llena”, arranca diciendo Pavlosvsky antes de salir a escena.
“El teatro hace bien al que lo hace, uno puede tener un vínculo ideológico, estético, crítico y cultural, no es solamente una representación, es un acto político, pero no de una política impuesta sino de una capaz de convertirse en fenómeno apto para que todos los jóvenes puedan expresarse en la Argentina, el teatro es un buen elemento, muy bueno”, suelta en la mesa del buffet, antes de la transformación.
-Hace algunos años atrás, en Derqui, el elenco de La Comedia del Pilar presentó en la Casa de la Cultura Municipal una obra suya, “Cámara lenta”.
-Uy, la quise tanto a esa obra, cuando me iba para el exilio escribí unos párrafos, después diez páginas y se las pasé a Norma Leandro, pero claro, yo no tenía ni siquiera un proyecto de vida, a Norma le encantó, después la hicimos con Laura Husson, Carela y yo. ¡¡¡Una barbaridad!!!
Antes de terminar la conversación, menciona una anécdota que guarda una gran enseñanza, sobre todo para aquella/os que sienten la vocación del teatro.
“Fue en una función que llovía como loco, hasta piedras caían, faltaban diez minutos y le digo a Carela: –Che hay tres nada más, y no creo que venga nadie más ¿por qué no la paramos ya?-, entonces él me dice: –Pará que voy a ver-, enseguida vuelve y me llama: -Vení-, me dice, -¿Ves esa pareja que está ahí?-, serían dos viejitos como yo ahora, un poquito más jóvenes, -se tomaron un colectivo de Berazategui y otro de… ya no me acuerdo qué combinación, y fue para llegar hasta acá ¿sabés para qué vinieron? para vernos a vos y a mí… se la hacemos a ellos dos-, y así fue”, recordó con firmeza y lanzó una carcajada.
Después, fue el turno de Potestad, con una interpretación visceral, donde el “Tato” comparte escenario con Susana Evans y encarna a un maldito raptor de niños.
Y parecía un buen tipo.
¡¡¡Imperdible!!! Reservas al 011-4952-8431 / 15-5120-3849