Deportivo Monterrey

El barrio Monterrey ya tiene un club que lo identifica, pronto tendrá su radio FM.

Un club de barrio

Ya suma importantes victorias con su equipo de básquet masculino y defiende con honor la camiseta.

 

Van primeros en el campeonato. Una conquista que les toca defender cada fin de semana.


“La virtud más grande que tienen estos chicos, es que son un grupo de amigos que juegan para divertirse”, sostiene Quique Basterrica, quien fuera gran jugador en su tiempo.


Hoy es el DT del plantel, ayudado por Claudio Brízola. 
No son pocos los jóvenes de esta ciudad que eligen la actividad deportiva como línea de vida.


“Para mí el básquet es el lugar donde mejor me siento, el momento en que me toca agarrar la naranja, picarla, tirar al aro, jugar con mis amigos, es algo que valoro mucho”, afirma Alejandro Irigoyen, alias “Hueso”, de 24 años, quien practica este deporte desde los 10.


Haciéndose un tiempo entre la rutina, el trabajo y las ocupaciones, este equipo campeón entrena tres veces por semana, aunque asistir a algunas prácticas se dificulta más. “Los entrenamientos de los sábados a la noche son bravos, igual que los domingos, asadito y picada de por medio”, sonríe Juampi Roldán, otro de los integrantes del equipo.


“Cuando jugás para tu propia ciudad, y más con amigos, tiene otro gustito, la verdad que es diferente”, declara Leandro, ayuda base del conjunto.


Algo que destacaron todos es la oportunidad que les brinda el club.


“Muchos chicos jugamos en distintos lugares y después nos separamos, la verdad que compartir otra vez buenos momentos, volvernos a juntar con estos amigos de la vida, el deporte, trabajo y estudio, es algo que tenemos que agradecerle el club”, comparte Nicolás Medina, quien se desempeña como base en la formación actual.


“En cada cosa que hacemos sabemos que hacemos historia. Cuando nos juntamos en una parrilla a soñar el club éramos diez, proyectábamos un lugar para el deporte y sabíamos que lo íbamos a lograr, teníamos un objetivo claro: queríamos algo diferente para el barrio”, declara Damián Espíndola, quien junto con Darío Pascual y otros vecinos llevan adelante este espacio de integración que ya ocupa su lugar en la historia derquina y de todo el Partido de Pilar.


“La camiseta se defiende con huevos, como el barrio”, declara el pibot del equipo Daniel Castro al final de la charla, antes de salir con su bolsito al hombro, rumbo a un nuevo desafío.◘