1960-2010

Rostros, voces, corazones, expectativas y esfuerzos. Una verdadera multitud celebró los 50 años de la Escuela Santa Ana.

“Educar es un acto generoso que no admite mezquindades”

Instituto Cardenal Copello y Escuela Santa Ana, 50 años al servicio de la comunidad.


Todo el equipo de trabajo, Hermanas Hijas de de Santa Ana, directivos, alumnos, ex alumnos, docentes, ex docentes, familiares, autoridades educativas, Padre Oscar, fuerzas vivas, una verdadera multitud acompañando y celebrando las bodas de oro de la Escuela Santa Ana.

“Esta es una institución que pide incansablemente la luz de Jesús para vislumbrar caminos con identidad”, dijo la joven directora Claudia Rojas.

“Queremos compartir humildemente lo que somos y lo que tenemos, nos orienta el presente y junto a él, proyectamos el futuro deseado, gracias por acompañarnos”, lanzaba ante una multitud expectante.

“Educar fue, es y seguirá siendo un pasaporte a la dignidad”, remarcaba en un discurso encendido, con palabras que revoloteaban entre las sillas vestidas de blancas telas.

Mientras tanto, cientos de niños con uniformes del colegio correteaban entre los adultos y la música hacía una pausa para escuchar.

Semejante institución educativa, sostenida por corazones llenos de vocación, merecía un reconocimiento como este.

Hubo baile, colores, muestra de trabajos de los alumnos, hermosos souvenirs confeccionados por el taller de artesanías “Las Ñañas”, un video institucional realizado por los chicos de la productora local Circo Audiovisuales, y una banda de música en vivo, deleitando y acompañando las voces jóvenes de la ciudad (Pablo Riera, Sebastián Gómez, Marcelino Maldonado y Ariel Sánchez).

“Educar es un acto generoso que no admite mezquindades”, repetía la directora del histórico establecimiento ante la mirada emocionada de los presentes.