Años después

Daniel y su hijito Ariel dormido en sus brazos, con la camiseta de la Selección Argentina de fútbol puesta, un día antes de partir.

Un africano en Derqui ¿se acuerda?

En julio de 2008, en la sección “Los que vinieron de lejos”, se entrevistó a Daniel Ncuna Esono Mifumu -hoy de 32 años-, quien llegó junto a su esposa Mercedes para estudiar Teología. Casi tres años después, el encuentro se repite, días antes de que regrese a su patria.


Llegó a la Argentina el 12 de marzo de 2008, junto con su esposa Mercedes, ambos provenientes de Guinea Ecuatorial, país del continente africano.

Durante su estadía vivieron en el Cruce Derqui, donde no solamente Daniel se recibió de Teólogo, sino que además tuvieron dos hijos, Ariel y Aitana, nacidos en el Hospital Materno Infantil Hugo C. Meisner. “Estamos contentos y felices, volvemos a nuestro país con dos hijos argentinos y derquinos”, sonríe amablemente.

“Solo tenemos palabras de agradecimiento para todo el personal del hospital, desde su director y enfermeras hasta el personal de seguridad. La atención fue sensacional, fueron muy amables todo el tiempo y aprovechamos este prestigioso medio para expresarles nuestra gratitud”, continúa.

Es que después de estos casi tres años, la familia Mifumu, regresa a su país natal. “Vinimos dos y volvemos cuatro”, agrega Daniel y asegura que la buena fama de esta ciudad cruzará las fronteras “Nosotros vamos más allá de África y vamos a decir que en Derqui fuimos muy bien recibidos, nunca nos hemos sentido ni margina dos, ni maltratados, ni discriminados, al contrario, nos hicieron sentir como en casa”.

-¿Piensan volver alguna vez?

-Por ahora no está en nuestros planes, pero como la vida nos sorprende y con dos hijos argentinos en la familia… ¿quién sabe?

-¿Algún mensaje para esta navidad?

-Que estas fiestas no sean simplemente un recuerdo histórico y mucho menos que las familias se junten por pura hipocresía; que esta navidad tenga un profundo sentido espiritual, ya que el verdadero problema de hoy no es la política ni la violencia o la seguridad, es la condición del corazón de las personas. Si pudiéramos poner nuestros corazones a disposición de Dios, todo lo negativo que hoy vemos puede ser cambiado, creo que el mensaje más importante que puedo dejar es que la gente aproveche para reconciliarse con Dios y con sus semejantes, la vida es muy breve.

Así pasó por las páginas de este periódico y por la calles de esta ciudad: Daniel.

Como declarara el primer director de este medio Marcelo Laffitte: “Un africano en Derqui”.