El valor de lo bueno

"Nadie es bombero sin el apoyo de la familia", afirma Marcelo Rojas,
un verdadero servidor público.

"Vengo a cumplir y servir"

Marcelo Alberto Rojas (23), nacido en Barrio Pinazo, es bombero como su hermano Cristian, quien falleció en cumplimiento del deber junto con su compañero Oscar Jiménez.


> Por Victor H. Koprivsek

Hay momentos de la vida que son destellos de eternidad, de cosa que trasciende. Y uno quisiera plasmar en palabras semejante instante especial. Con esto quiero decir que conocer a Marcelo Rojas no fue una simple entrevista.


Nació y creció en barrio Pinazo, donde vivió hasta los 14 años; después tuvo que mudarse a la casa de su tía en Garín junto a tres hermanas. Es que hacía un tiempo, -que no se mide con relojes ni calendarios-, que habían fallecido sus padres.

 

"Mi viejo murió el 24 de diciembre de 1996 y mi mamá el 1 de agosto de 1999. Éramos 7 hermanos, el mayor sigue viviendo en el barrio, por suerte anda bien y tiene 3 hijos; la que le sigue, Soledad, es Licenciada en Educación; después viene Raquel que se casó y está a punto de ser
mamá; Carla que vive en José C. Paz y Laura que se quedó con mi tía"
, repasa.

 

"Yo estoy viviendo en Alberti, con una compañera del cuartel a quien quiero mucho y elegí como madre adoptiva; también tengo novia", describe con una sonrisa.

 

Entre mate y mate, la calidez del joven de mirada franca y luminosa inunda el recinto donde se lleva a cabo la entrevista. El orgullo que siente por su hermano Cristian, fallecido en el año 2002, le agrega valor a cada palabra que dice.

 

"Yo estaba cursando el 9 º año y ese viernes 13 de septiembre, antes de terminar el recreo, me llama la maestra. Me acuerdo que estaba mi cuñado Pablo en la puerta y me dan la noticia del fallecimiento de mi hermano".

 

El teléfono suena en el silencio e instintivamente atina a levantarse para atender, pero entonces un compañero llega corriendo y levanta el tubo como diciendo: -Tranquilo, seguí con lo que estás haciendo.

 

"Mi mamá no quería que mi hermano fuera bombero, los primeros dos años los tuvo que hacer a escondidas; él era 'refanático'. Además, como veía que a mí me gustaba me incentivaba a que entre como cadete, siempre me aconsejaba. Hasta que un día me animé, entré al cuartel y nunca más salí. Tenía 14 años", dice con esa sonrisa que aparece después de cada frase.

 

Marcelo se puso por primera vez el uniforme para rendirle homenaje a su hermano, caído en cumplimiento del deber.

 

"Yo estaba estudiando en el cuartel de Garín y los jefes me preguntaron si quería rendirle honores. Dije que sí, hacía dos o tres meses que veníamos
almorzando juntos y siempre hablábamos de lo que significaba ser bombero"
, recuerda.

 

Al tiempo se mudó a Del Viso y entró con el mejor puntaje al cuerpo de bomberos local, año 2005.

 

"Entré con el mejor puntaje y con el grado más alto, pero no lo podía ejercer porque era menor, tenía 17", vuelve su sonrisa a llenar el recinto.
Hoy es Subofi cial Sub-ayudante, se especializa en la parte de equipos
y capacitación y es instructor en las academias generales y de ingreso.

 

Su tarea es estudiar para después capacitar a sus compañeros, además de salir a apagar incendios, socorrer heridos y ayudar a quien lo necesite.

 

-¿Qué es ser bombero para vos?

 

-Es algo que no se puede decir en palabras, es ayudar sin importar a quién y en cualquier momento, por ahí estás comiendo con tu familia y suena la sirena y tenés que salir corriendo sin saber lo que te va a pasar.

 

Esto es pura vocación, es algo que te sale muy de adentro.

 

Toda una historia de superación. Vaya pues este humilde reconocimiento a la enorme tarea que llevan a cabo día a día. Un verdadero orgullo para

 

Del Viso contar con tan valiosa juventud.◘