> Por Rubén Cabrera
Titulo esta nota plagiando el título de un libro de mi amigo Jorge Rivelli, Las calles terminan en los bares, editado en 2005.
Muchos bares de Del Viso, como tantas otras cosas, hoy son sólo un recuerdo.
Quedan algunos, indudablemente, sin tanta historia, sin esa magia que caracterizaba a algunos bares de Del Viso. Bares míticos, como El Remanso, en Rosalía de Castro y Ruta 26, que ha cerrado sus puertas recientemente tras el fallecimiento de Juan Passerini, su dueño, y estaba situado exactamente frente al lugar que ocupaba hasta 1964 la quinta El Remanso, -aquélla que luego fuera loteada en su gran mayoría y atravesada por la flamante Ruta 26-. Partidos de truco y lechones asados en el quincho aledaño, ginebra y vasos de vino tinto, cerveza, Cinzano y platitos con maníes y queso acompañaban convenientemente a los concurrentes. El Remanso ya no está.
En la esquina de Independencia y Berutti, descollaba el American Bar. Y digo descollaba porque sus mesas se llenaban de comensales. Desde los habitués de cualquier bar, que suelen recorrer varios lugares de este tipo antes de llegar a sus hogares, hasta las parejas o familias que disfrutaban de un sandwich o una milanesa con papas fritas. Quien primero estuvo a cargo fue el Gallego Prieto. Después llegó Armando Teves, hoy fallecido. El diario Clarín no faltaba en el mostrador para que lo usufructuaran los clientes. El riquísimo pan de La Nueva acompañaba un delicioso jamón crudo cortado en el momento y regado con un Gancia con Campari. Inolvidable American Bar que ya tampoco está.
Al lado del local de la Cámara de Comercio de Del Viso, sobre Ruta 26 y a pasos de Valentín Gómez, funcionaba el MingoBar. Domingo Di Pietro, su titular. Humo y truco, truco y humo. La tele al fondo (a Mingo le gustaba el tenis), las mesitas a un costado y en el mostrador, tentadores sandwiches de miga bajo una campana de vidrio, Crónica a disposición de los clientes y trocitos de queso Mar del Plata acompañando el vermouth. Mingo falleció… y el MingoBar también.
¡Tantos bares que ya no están! La lista sería interminable, entre los primitivos y los nuevos que también han desaparecido.
Sepan disculpar el olvido o la ignorancia de este cronista de los dueños de bares que todavía existen y los dueños o herederos de bares que han existido y que no han sido recordados aquí. La extensión de esta nota ha permitido recordar tan sólo a tres de ellos. La intención, simplemente, fue señalar que, como tantos otros entrañables afectos que se llevó el progreso, la nota tuvo que ser titulada “Todas las calles terminaban en los bares”.