Agua, fresca, refrescante,
abrasadora. Calmas la
sed, restauras, limpias.
Agua río, océano, inmensidad
y arroyo. Atraviesas, unes,
riegas.
Elemento indispensable de
la vida, sin ti, nada, sin ti, la
muerte.
Agua que corres, que buscas
el cause natural y transparente.
Años atrás, décadas atrás, te
soñaron los abuelos en el pago,
hasta ti llegaban con nietos y cañas
y sanguchitos familiares.
Del Viso, Pilar, Derqui, La Lonja,
unidos por el agua, manantial
de vida.
No exagero si te digo que el
desafío es mayor, que la bandera es noble, que el próximo 7 de
marzo, lunes, feriado nacional por
el carnaval después de 34 años de
prohibición, ese día marcado en el
calendario del alma, será una nueva
página escrita por nosotros, y no
con tinta que se diluye.
Llegaremos hasta ti, agua. Con todo lo que tenemos y somos: sentimiento,
convicción, fe, movilización
cultural, razones heredadas,
utopías prontas, recuerdos lúcidos,
profundo rechazo a lo que vemos.
Y participación, no queja vacía.
El arroyo Pinazo atraviesa nuestras
vidas, sin embargo, es una
mancha negra que traduce el descuido,
la indiferencia y la pasividad
con que fuimos perdiéndote sin
chistar, ciudad celeste.
El gran silencio con que dejaron
y dejamos que te arrancaran
de nuestro lado; pero hay una
infancia que se proyecta en las
alturas de futuras generaciones
del coraje.
Vamos a hacer un puente, no
para que crucen ladrones sino
gente de trabajo.
Vamos a hacer un puente,
no porque estamos al pedo y
nos sobra tiempo y “bueno,
hagamos un puente”, sino para
mandar un mensaje claro del día
nuevo que queremos. Sin distancia
que divida ni burocracia
que estorbe.
Porque hoy, si una vecina de
Del Viso va a dar a luz, tiene que
ir al Hospital Meisner. Y si un
niño de Derqui se enferma, tiene
que ir al Hospital Falcón.
No lo decidimos nosotros. Sin
embargo, los más de 20 km. de
camino que separan a uno y otro
nosocomio pueden convertirse en
7, si la lucidez de quienes tienen
la enorme y hermosa responsabilidad
de velar por los intereses de
la ciudadanía lo dispone.
No estamos queriendo poner
alambres o levantar muros, estamos
soñando puentes, puentes
que han de ser… para la gloria
de Dios.