Está haciendo una muestra de dibujos, pinturas y relieves en Pilar Point hasta el 8 de Marzo
Mi vocación por la pintura surge de la necesidad de expresarme por medio del arte. Siento placer por este trabajo porque libero sensaciones y estoy en una búsqueda constante de nuevas formas que me motivan para expresar lo que siento.
Desde mis comienzos tuve diferentes etapas de representación del tipo figurativas, en las que predominan una temática de paisajes y figuras femeninas que son (relieves en yeso y pinturas con texturas), luego hice pinturas con una paleta reducida en color. En ellas trabajé la temática del exilio y son dos las que presento hoy( “La catedral” y “Las piedras”) y en construcciones con texturas: (“Reflejos” y “Pasajes)”
En esta muestra agrupo una serie de dibujos que son construcciones en forma de escenarios, donde el espacio y el color son los protagonistas en una paleta de colores vivos. Estos con espacios imaginarios, nada parece real ni humano, sin embargo lo es. Hay un concepto clásico del espacio y el objeto centralizado, en estas construcciones de planos que avanzan o retroceden en medio de luces, sombras y transparencias.
En la vuelta al tema del exilio, la casa está vacía, sus ventanas como ojos que miran al pasado me permiten ver la pérdida de nuestra tierra, la muerte y el vacío. Los espejos rotos significan el quiebre, la ruptura de ese espacio y los bosques son el refugio. Todo bajo un manto de color rojo y gris (“El exilio”)
Me inspiro en la naturaleza donde el silencio me trae imágenes de espacios de ausencia y soledad, pero en él está presente lo humano en forma metafórica: lo material y lo espiritual, el cielo y la tierra, representados con la forma de mujer-árbol con sus raíces en la tierra y sus brazos extendidos hacia el cielo (“Las raíces”).
La casa, es el hogar y esta en el centro de la obra como en la vida. Su interior es como un puzzle armado con diferentes cosas, allí está todo: lo bueno y lo malo. Tomo distancia de esa casa para ver, para pensar y siento desde otro lugar el inmenso cielo que la rodea. Hay un contraste en todo. Las sombras dan paso a la luz que cada día alimenta nuestra alma (“La casa”)
Hay una obra que es un esgrafiado sobre óleo pastel (“La madre”) que se inspira en un tema que ya había hecho en relieve en yeso y ahora la presento con otra técnica diferente.
En esta muestra hay una única obra del tipo religioso, en el que aparece un Cristo detrás de un vidrio, el fondo tiene forma de cruz que acompaña a (“La imagen”).
Admiro a muchos pintores, sobre todo a aquellos que ponen acento en el contenido: René Magritte, Max Ernest, Zdrauko Ducmelic, Bara Remec…son mis preferidos y no me llaman las grandes pinturas, la novedad, lo último en técnicas y conceptos. Quiero ver en un paisaje la grandeza que hay en un simple trazo y la mano del artista que no se repite a sí mismo (Paisajes del sur y del norte, son bocetos terminados).
Existe un diálogo que se establece desde el momento que el espectador se encuentra con la obra y conjuga los elementos que ve, en sensaciones. Por eso puede hacer una lectura de la obra e interpreta con su propia mirada el significado de la misma, enriqueciendo aún más este diálogo.
Pienso que toda obra debe tener un contenido y para ello hay que aprender la técnica adecuada para lograr ese lenguaje estético. Por eso hoy tomo distancia con el trabajo y me evalúo como espectadora de mí misma y sé que este momento es un punto de partida y no de llegada.
Quiero agradecer el espacio que me brinda Pilar Point para realizar esta muestra. Gracias.


